INACOP

Pedro Castro López: maestro, cooperativista y constructor de paz en el altiplano guatemalteco

Nacido en el seno de una familia humilde y campesina, Pedro Castro López es hijo de don Gaspar Castro y doña Paula López, quienes, para garantizar el sustento del hogar, se trasladaban estacionalmente a la costa sur guatemalteca a realizar labores de corte de café, caña y algodón.

Mientras sus padres buscaban los recursos necesarios para sostener a la familia, Pedro permaneció en el municipio de Aguacatán bajo la tutela y el cuidado de su abuela, figura matriz que le inculcó los valores fundamentales del estudio, la disciplina y la responsabilidad, que más tarde orientarán su vocación de servicio y su liderazgo comunitario

Creciendo con la comunidad: los pasos de un cooperativista con vocación de servicio

El año de 1972 marca su ingreso formal al movimiento cooperativo como asociado de la Cooperativa La Inmaculada Concepción, en Huehuetenango.

Dos años después, en 1974, se sumó a las filas de la Cooperativa de Ahorro y Crédito La Encarnación R.L., en su natal Aguacatán. Su compromiso lo llevó a ocupar cargos de relevancia: desde la Comisión de Educación hasta el Comité de Créditos, pasando por la Comisión de Vigilancia y culminando como secretario del Consejo de Administración.

En 1980 fue parte de los fundadores de la Cooperativa Hábitat para la Humanidad Guatemala, una iniciativa nacida ante la emergencia del terremoto de 1976 y dedicada a la construcción de viviendas. Su liderazgo lo llevaría a ocupar la gerencia de esta cooperativa, consolidando su perfil como gestor de soluciones concretas.

Vocación docente: formación integral y legado educativo en el altiplano

En 1992, don Pedro tomó una decisión trascendental: combinar su labor cooperativa con la docencia. Con firme vocación de servicio, inició su trayectoria docente en la Escuela Rural Mixta de la aldea Pichiquil, y posteriormente ejerció en las escuelas oficiales mixtas de Río Blanco Chiquito y de la aldea Chichoche. 

Fundó y dirigió el Colegio Mixto Maya Aguacatán, una institución que hoy ofrece niveles preprimario, primario y básico, y que se erige como un faro de conocimiento en la región.

REFICOM: Un legado financiero con raíces comunitarias

Desde 2010, su militancia se ha centrado en la Cooperativa Integral de Ahorro y Crédito Red de Fondos Comunitarios (REFICOM, R.L.). Su influencia fue determinante para la apertura de una agencia en Aguacatán, donde se sembró un capital semilla de 100 mil quetzales, esta inversión ha florecido hasta alcanzar una cartera de 43 millones de quetzales, demostrando que la confianza y el trabajo colectivo son los motores del desarrollo económico local.

Recientemente, en marzo del presente año, entregó su cargo como vocal en la comisión de vigilancia, pero continúa activo como asesor de la agencia en Aguacatán, demostrando su compromiso.

Herencia cooperativista: formación en la familia y acompañamiento a las comunidades

El cooperativismo no es para don Pedro una filosofía aislada; es un legado que ha sabido inculcar en su núcleo familiar. Su esposa —quien en paz descanse— fue asociada de la Cooperativa La Encarnación y de REFICOM, y tres de sus cuatro hijos han seguido sus pasos en esta última. Incluso sus nietos participan en los programas para la niñez de la cooperativa, asegurando la continuidad de una tradición de servicio.

Actualmente también fomenta el cooperativismo mediante charlas a nivel de grupo, comunidades y aldeas.

Pedro Castro López, constructor de paz, impulsor de la educación y referente del movimiento cooperativo guatemalteco.

A través de su compromiso con la educación y la organización comunitaria, ha contribuido a impulsar procesos que fortalecen las capacidades de las personas y promueven una sociedad más participativa, solidaria y democrática.

Deja un comentario


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.